
Desde mediados de la década de los noventa, Henrik Larsson está considerado como uno de los delanteros más peligrosos de Europa. Algunos expertos en temas futbolísticos incluso lo sitúan entre los mejores atacantes de todos los tiempos. Dick Advocaat, entrenador del Rangers, principal rival del Celtic, lo compara con el astro argentino Gabriel Batistuta.
Comenzó a jugar a los 5 años, y doce años más tarde debutó en el campeonato de tercera división con el Hogaborg. En 1992, fue traspasado al Helsingborg de la segunda división sueca, donde logró diez goles que llevaron a su equipo a la división de honor. Debutó como internacional en octubre de 1993, y no desaprovechó la oportunidad, ya que marcó un gol que contribuyó a la victoria por 3-2 de la selección sueca sobre sus rivales escandinavos de Finlandia, en partido de clasificación para el Mundial.
En el otoño de 1993, Larsson abandonó Helsingborg para recalar en el Feyenoord. En los quince partidos que disputó durante el primer año sólo marcó una vez; sin embargo, en 1994 y 1995 recuperó la vena goleadora. En 1997, tras casi cuatro años en Holanda, Larsson hizo las maletas y firmó por un club legendario del fútbol escocés, el Celtic. Tuvo un inicio espectacular, con 16 goles en su primera temporada. En enero de 2001, Larsson marcó su gol número cien, y lo hizo con el Celtic, equipo con el que había renovado por cuatro años en 1999.
Respecto a la selección, sus anotaciones se han vuelto moneda corriente. En las eliminatorias marcó 8 tantos en nueve presentaciones, de los cuales 7 se produjeron en los últimos cuatro encuentros. Larsson está casado y tiene un hijo de 4 años llamado Jordan, en honor a la estrella del baloncesto Michael Jordan.