





Oporto en invierno: más que una ciudad, es un sentimiento
Oporto en invierno es especial. Una de las ciudades más bonitas de Europa no pierde su encanto en la estación más fría y lluviosa del año. Sus típicas y reconocibles fachadas de azulejos parecen cobrar vida bajo el cielo gris, y el aroma a leña y castañas asadas envuelve las calles empedradas. Visitar esta ciudad en la estación fría no es un error, es una forma diferente de sentir la ciudad.